¿De quien son los objetos que compramos los consumidores?

Parece ser que las grandes compañías de derechos de copyright han sentado precedentes con respecto a lo que es o no es del consumidor que compra algo, porque al parecer, cuando compras un disco de música o video, no se está comprando nada más que el derecho personal a visualizarlo u oírlo el que no adquiere.

Como hasta ahora les ha salido bien este planteamiento, en la sociedad, ahora son otras las empresas que quieren hacer lo mismo y para muestra, un botón.

Parece ser que Sony había denunciado a una tienda que vendía chips que sirven para modificar la consola PS2 y que entre otras cosas se podían aprovechar para cargar copias de juegos que según ellos, son copias ilegales. Yo, como consumidor, al parecer, no puedo hacer una copia privada para utilizar en lugar del disco original. Para esta gente, todo lo que se pueda llamar copia, ya estamos hablando de pirateo. Entonces ¿por que pago yo 250 o 240 euros cuando voy a una tienda a comprar una consola PS2?, ¿es sólo por el derecho a disfrutar de esa consola?, porque si es así, prefiero pagar en una sala de juegos el euro correspondiente de una máquina recreativa y disfruto mucho más que con la consola de casa, ya que en la de la sala de juegos, tengo asientos que se mueven con el correr del juego, dispositivos especiales, como pistolas para disparar, etc.

Según esta filosofía, yo si compro una televisión, no podría modificarla para ponerle ahora que es necesario, un decodificador de TDT o incluso y dependiendo de las especificaciones del televisor, no podría enchufarle la PS2 de Sony. O tampoco, si me comprara un vehículo, le podría cambiar los amortiguadores por otros mejores que los de la marca del fabricante, o cuando me compro una impresora, no podría ahorrar unos eurillos cambiándole el cartucho de tinta por otro reciclable. Y así podría seguir poniendo ejemplos.

Menos mal que el juez le dio la razón a la tienda, porque si no ya me estaba imaginando un mundo en donde una gran empresa o un gobierno como el que padecemos, nos cobraría por usar el aire para respirar, de hecho ahora ya pretenden cobrar hasta por el agua de pozos privados que hay en las viviendas. No estamos lejos.